Cómo vender impresiones fotográficas con Squarespace
¿Tienes una colección de fotos impresionantes que sabes que a la gente le encantaría colgar en sus paredes? Squarespace hace que sea sorprendentemente sencillo convertir tus fotografías en una fuente de ingresos. Tanto si quieres ofrecer unas cuantas copias seleccionadas como si quieres convertir tu página web en una tienda de arte en toda regla, aquí tienes nuestra guía para fotógrafos que desean vender copias fácilmente por Internet.
Paso 1: Selecciona tu colección de láminas
Bien, antes de ponernos manos a la obra con la configuración de tu tienda, hablemos de qué fotos son las más adecuadas para la venta de impresiones. No todas las fotos impresionantes se traducen automáticamente en una impresión magnífica. Piénsalo de esta manera: alguien va a colgarla en la pared, así que debes asegurarte de que sea técnicamente perfecta y tenga una composición sólida.
Pregúntate:
¿Está todo clarísimo? ¡A nadie le gusta una impresión borrosa! Asegúrate de que tus imágenes sean de alta resolución y nítidas como el cristal.
¿Cabrá? ¿Hay alguna foto con una composición que quedaría genial en tamaños de impresión estándar, como 8x10, 11x14, etc.? Si tienes que recortarla para que quepa en un tamaño estándar, ¿sigue teniendo el mismo impacto?
¿Merece la pena colgarlo en la pared? ¿ Qué tipo de fotografías hacen que la gente diga: «¡Tengo que tener eso en mi pared!»? Los paisajes espectaculares, las obras abstractas llamativas y los retratos llenos de personalidad suelen venderse bien como láminas.
Paso 2: Elige el método de gestión de impresiones
Muy bien, ya has elegido tus impresiones; ahora es el momento de decidir CÓMO quieres que lleguen a manos de tus clientes. Tienes dos opciones principales:
Opción 1: Dropshipping (La forma más fácil)
Piensa en ello como si tuvieras tu propia fábrica de impresión sin las molestias que conlleva. Te asocias con un servicio de «impresión bajo demanda» como Printful, Printique o Printify, que se integra con gran facilidad en Squarespace. Cuando un cliente encarga una impresión, ese servicio la produce como por arte de magia al instante y se la envía directamente al comprador. Tú fijas los precios, te quedas con los beneficios y nunca tienes que ver ni un rollo de plástico de burbujas.
Opción 2: Realización personal (control total para los que prefieren hacerlo todo por sí mismos)
¿Quieres asegurarte de que cada una de tus impresiones cumpla con tus estándares de calidad? Puedes encargar tus impresiones al por mayor a un laboratorio fotográfico profesional y enviarlas tú mismo. Esto te permite tener el máximo control sobre todo el proceso: la elección del papel, un embalaje elegante, etc. Pero ten en cuenta que, cuanto más vendas, más tiempo dedicarás a empaquetar y enviar, en lugar de a hacer fotos.
Sinceramente, cualquiera de las dos opciones funciona muy bien en Squarespace. Si acabas de empezar, prueba con el dropshipping: es mucho menos estresante y, si quieres, siempre puedes pasar a la gestión propia de los envíos más adelante.
Paso 3: Configura tu tienda en Squarespace
Ejemplo de imprenta de Karl Mackie Photography
¡Es hora de actualizar!
Si aún no lo has hecho, tendrás que cambiarte a un plan de Squarespace que te permita vender productos por Internet. No te preocupes, incluso su plan básico «Commerce» es muy asequible.
¡Sube esas fotos!
Ve rápidamente a la sección «Productos» y empieza a añadir tus obras maestras. Para cada una, crearás un «producto» y le pondrás un nombre llamativo, subirás el archivo de imagen y configurarás todos los detalles divertidos, como las opciones de tamaño (8x10, 16x20, etc.) y el tipo de papel (brillante, mate... ¡sé creativo!).
Las descripciones más sugerentes
¡Aquí es donde tienes que convencer a la gente de que NECESITA tu lámina! Añade a cada una una breve descripción que evoque una imagen. No te olvides de los datos técnicos, como las dimensiones, y si una lámina es de edición limitada, dilo: ¡eso aporta un sentido de urgencia!
¡Haz que esa tienda BRILLE!
Con Squarespace, diseñar tu tienda es pan comido. Disponen de un montón de plantillas diseñadas específicamente para mostrar productos: elige una que encaje con tu estilo fotográfico. Puedes presentar tus láminas en elegantes cuadrículas, crear páginas específicas para determinadas colecciones y asegurarte de que el icono del carrito de la compra ocupe un lugar destacado para que la gente pueda encontrar fácilmente tu tienda.
Paso 4: Fijar el precio de tus impresiones
¡Vale, hablemos de dinero! Fijar el precio de tus láminas puede resultar complicado. Quieres ser justo contigo mismo, pero tampoco quieres ahuyentar a los compradores con precios desorbitados. Esto es lo que debes tener en cuenta:
Coste de los productos: ¿Cuánto cuesta realmente producir físicamente una impresión? Tanto si utilizas un servicio de dropshipping como si haces el pedido a un laboratorio, asegúrate de tener en cuenta el coste de cada tamaño de impresión a la hora de fijar tus precios.
¡Tu tiempo es valioso! No te olvides de todo el trabajo que supone conseguir esas fotos impresionantes: las horas dedicadas a hacerlas, editarlas y seleccionar tu colección de impresiones. Tu precio debería reflejar ese esfuerzo.
Echa un vistazo a la competencia: fíjate en lo que cobran por sus copias otros fotógrafos con un estilo y un nivel de experiencia similares. Esto te dará una idea aproximada de los precios en los que puedes moverte.
No pasa nada si empiezas con precios un poco más altos: ¡siempre puedes ofrecer rebajas o descuentos más adelante! Lo más importante es tener la seguridad de que tus precios reflejan el valor de tu trabajo.
Más información sobre los precios de las impresiones fotográficas
Paso 5: Promociona tus láminas
Tu «Print Palace»: Crea una página dedicada a la «Tienda» en tu sitio web donde tus impresiones puedan ser el centro de atención. Presúmelas con fotos espectaculares y secciones fáciles de explorar.
La magia de las redes sociales: Instagram, Pinterest... ¡Son perfectas para mostrar tus láminas! No te limites a publicar fotos planas de las propias láminas: ¡sé creativo! Piensa en fotos con estilo en las que aparezcan colgadas en espacios chulos, o utiliza maquetas para mostrar cómo quedarían enmarcadas. ¡Haz que la gente sueñe con cómo tu obra transformaría sus paredes!
El poder del correo electrónico: ¿Tienes una lista de correo? Envía anuncios interesantes sobre nuevos diseños, rebajas o artículos de edición limitada. Haz que tus suscriptores sientan que tienen acceso exclusivo a información privilegiada.
¡Recuerda que la constancia es la clave! Sigue compartiendo tus láminas y las formas increíbles en las que se pueden exponer y, poco a poco, te irás ganando un grupo de seguidores fieles deseosos de comprar tus obras.
Consejo extra: Ofrece descargas digitales de fondos de escritorio o de pantalla para el móvil, además de tus impresiones físicas. Esto te abre un mercado más amplio para aquellas personas con un presupuesto más reducido.